5 octubre 2026 – 31 enero 2027
Artista visual cuya práctica se sitúa en la intersección entre lo pictórico, lo escultórico y lo instalativo. Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, ha cursado el Máster en Producción y Prácticas Artísticas y el Máster de Educación Secundaria. Su formación se nutre asimismo de su paso por el Taller de Arte Nacho Suárez, en Avilés.
A lo largo de su trayectoria ha recibido diversos reconocimientos, entre ellos el Segundo Premio en la categoría de Pintura del Certamen de Arte Joven de Castilla y León (2025), el Primer Premio del XXIV Salamanca Monumental (2024) y el Primer Premio de Pintura del XXVIII Premio San Marcos (2023).
Su obra se ha presentado en espacios como el DA2 Domus Artium 2002, el Palacio de la Salina, la Sala Borrón (33 MAPPA) y Nexo990 (NEBULOSA 21.24). Ha realizado dos exposiciones individuales: Ruinas en danza (2023), en la Hospedería Fonseca, y Contrapaisaje: zonas/tejidos/flujos (2026), en Salamanca.
Su metodología, de carácter procesual y situado, se ha enriquecido mediante residencias artísticas y proyectos de intervención social. Su obra forma parte de colecciones institucionales como Patrimonio Nacional, la Fundación Gaceta y la Facultad de Bellas Artes de Salamanca.
Proyecto en residencia
Se sugiere un paisaje en transformación, una geografía afectiva construida desde lo marginal, lo residual y lo inacabado. En él, la ruina es la materia que lo conforma. No se trata de un vestigio del pasado, sino de una forma activa y mutante. Es un estado de tránsito: aquello que ha sido construido y descompuesto, desplazado, transformado o vuelto a ensamblar.
El trabajo parte de restos y materiales recuperados, siguiendo la lógica del bricolaje de Claude Lévi-Strauss y la figura del trapero de Walter Benjamin, recogiendo aquello que ha quedado al margen. A partir de estos materiales se establecen conexiones mediante procesos de ensamblaje: superponiendo, cosiendo, acumulando y explorando elementos mecánicos o tecnológicos. Así se configura una ecología material que da lugar a formas híbridas.
Esta tensión material surge de la yuxtaposición entre lo inerte y lo vivo, lo orgánico y lo mecánico. Estos elementos amplían un interés pictórico que se expande hacia lo escultórico, lo instalativo y el arte ambiental.
En este proceso aparecen las germinaciones textiles: estructuras surgidas de la acumulación situadas entre lo construido y lo orgánico, lo vegetal y lo industrial, lo blando y lo duro. Son formas híbridas, zonas de transformación donde los límites entre materia, paisaje, cuerpo y máquina se desdibujan. El trabajo dialoga con el Tercer Paisaje de Gilles Clément, entendido como un espacio residual donde la vida encuentra nuevas posibilidades.
Quizás sea un fragmento, una herida que trata de ser constantemente cosida; un reflejo de aquello que somos: restos y relaciones en constante recomposición.
