Entre especies. Formas de estar juntas

En colaboración con la Autoridad Portuaria de Gijón

23 julio 2026 – 30 agosto 2026

Inauguración: 23 de julio a las 19h en la Sala de la Antigua Rula

Entre especies. Formas de estar juntas forma parte de la primera edición de la Beca de Producción Artística Puerto de El Musel – LABoral, una iniciativa impulsada conjuntamente por LABoral Centro de Arte y Creación Industrial y la Autoridad Portuaria de Gijón, miembro del Patronato de la Fundación LABoral. La beca nace con el objetivo de promover proyectos de investigación y producción artística que establezcan un diálogo con el Puerto de El Musel y el medio marino desde perspectivas artísticas, tecnológicas, ecológicas o sociales, reforzando el compromiso compartido de ambas instituciones con la creación contemporánea y la reflexión sobre los territorios portuarios como espacios de transformación, intercambio e innovación.

El proyecto de María Castellanos y Alberto Valverde, que se inaugura el día 23 de julio a las 19h en la Sala de la Antigua Rula, genera una ficción especulativa para imaginar tecnologías de mediación interespecies en los puertos actuales. Estas infraestructuras concentran flujos materiales, económicos y biológicos donde, además del tránsito constante de mercancías y personas, se propicia el traslado involuntario de organismos hacia ecosistemas distantes.

Esta investigación artística analiza, no solo los organismos, sino también las infraestructuras que facilitan su traslado para responder a la pregunta ¿cómo se convierte una especie en invasora? En los puertos, los sistemas de transporte intervienen en la circulación de especies y alteran los vínculos entre ecosistemas que estuvieron aislados por milenios. La instalación cuestiona si lo que llamamos especie invasora es, en realidad, el resultado de nuestros propios modelos de movilidad.

La propuesta se organiza en tres interfaces interespecie. Cada una contiene un organismo de ciencia ficción suspendido en un medio transparente, simulando un sistema de cultivo o soporte vital. Un anillo mecánico recorre lentamente cada interfaz. Al cruzar el organismo, una secuencia lumínica activa el cilindro. El público presencia una interacción que podría sugerir un proceso de comunicación, adaptación, cuidado o intercambio entre los organismos nativos y las especies recién llegadas. De este modo, la ficción ayuda a proyectar tecnologías que respondan a los desajustes ecológicos provocados por la globalización.

La investigación conecta con las tesis de Lynn Margulis sobre la simbiogénesis y la cooperación evolutiva; con el planteamiento de Donna Haraway de cohabitar mundos multiespecie transformados por el ser humano; y con los estudios de Anna Tsing sobre las ecologías que surgen en entornos alterados por redes globales. Bajo estas premisas, la instalación concluye con un interrogante: si diseñamos infraestructuras que transforman los ciclos vitales, ¿podríamos crear también tecnologías destinadas a favorecer la convivencia entre especies?

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