Sólo aquello que ha sido vaciado

Mar de Luna

2026

Esta obra nace durante una residencia artística, atravesada por un momento vital de profunda reconfiguración personal; en el proceso la talla, el gesto repetitivo de vaciar la madera aparece como una necesidad vital más que como una intención formal.

El proyecto invita a reflexionar sobre el vacío a través de un acto sencillo: tallar cucharas de madera. Durante ese proceso, alguien señaló la precisión del gesto: sólo a través de esa sustracción, el objeto puede empezar a contener, a alimentar, a llenarse de otras cosas.

Mar de Luna explora este vacío no como una ausencia negativa, sino como una condición necesaria para la acogida. Solo aquello que ha sido vaciado posee la capacidad de acoger. María Zambrano escribe en Claros del bosque: “El vacío es la forma suprema de la hospitalidad.” El vacío deja de entenderse como carencia para convertirse en espacio de recepción, apertura y posibilidad.

La cuchara representa el deseo de alcanzar, de recoger y de llevar hacia el interior. Se convierte en un puente entre el vacío exterior y el vacío interior. El proceso de talla funciona como una escucha del material y como un registro tangible del tiempo.

La pieza subvierte ciertas lógicas contemporáneas de valor y productividad. Frente a la rapidez y la necesidad constante de rendimiento, propone un tiempo lento, repetitivo y vulnerable: una forma de resistencia frente a la prisa, pero también una manera de recuperar la presencia, la conciencia y el vínculo con uno mismo y con la realidad que se habita.

Obra incluida en la exposición Interdependencias, Sección Oficial de PhotoESPAÑA