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Colectivo Pata de Cabra

5 octubre 2026 – 31 enero 2027

Pata de Cabra es un colectivo artístico transdisciplinar fundado en Asturias en 2026 por las creadoras e investigadoras Umbe Aranguren, María Silva y Alba Miranda. La agrupación nace para explorar las intersecciones entre las artes del movimiento, el bio-arte escénico y la síntesis sonora interactiva, operando desde la horizontalidad y la colaboración.

El colectivo une el sólido bagaje profesional de sus integrantes.

María Silva, guitarrista clásica titulada por el Real Conservatorio Superior de Madrid y experta en musicoterapia, aporta más de 25 años de experiencia en los escenarios y la experimentación acústica.

Alba Miranda es artista plástica multidisciplinar; licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada y con un Máster en Estudios Avanzados de Teatro, centra su práctica en la docencia y en proyectos de innovación docente de ámbito social, entrelazando la experimentación con dispositivos sonoros.

Umbe Aranguren, bailarina y coreógrafa formada en Buenos Aires, es cofundadora de la compañía Tango Brujo y centra su investigación en la minuciosidad técnica del código motor y el eje corporal.

Juntas en el LABoratorio de Sonido, consolidan un lenguaje propio en torno a la memoria celular, la genealogía familiar y el cuerpo contemporáneo.

Proyecto en residencia

SOMA DENSITÓMETRO. Biomecánica del afecto y el disenso

Este proyecto de investigación, experimentación sonora y creación escénica transdisciplinar aborda el cuerpo contemporáneo como un territorio político de resistencia frente a las actuales narrativas de odio. Tomando el soma —el cuerpo vivo, consciente y sintiente— como punto de partida, la propuesta funciona como un densitómetro: un dispositivo artístico diseñado para medir y hacer visible el peso de las experiencias que nos atraviesan.

A través de la danza, el movimiento corporal y estados de esfuerzo físico apoyados en una bicicleta, el colectivo explora la biomecánica del afecto y el disenso. Se capturan en tiempo real las respuestas fisiológicas de la performer (el ritmo cardíaco y la respiración), transformando estos impulsos orgánicos en la música y el sonido de la pieza. El propio movimiento genera el sonido, y las fuerzas de la unión (afecto) o de la resistencia (disenso) se traducen en tensiones musculares y paisajes acústicos que dialogan, mediante el azar, con las voces del tejido social asturiano.

Visualmente, la pieza desplaza la mirada médica hacia una profunda arqueología del linaje materno. Mediante pantallas y cámaras en directo, se combina la acción física actual con las grabaciones reales de las endoscopias de las madres de las propias creadoras. Al desnudar el interior del cuerpo, SOMA DENSITÓMETRO rompe las barreras externas para demostrar, desde la crudeza visual y el latido, la vulnerabilidad biológica que nos une a todos como iguales.