(Oviedo, 1963)
Nace en Oviedo en 1963 y comienza a demostrar sus dotes artísticas desde muy temprano. En su juventud se traslada a Madrid, donde estudia Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid.
Durante su estancia en la capital, comienza a trabajar en la Galería Antonio Machón con una pintura muy kitch, muy matérica, en la que empleaba pigmentos con colas lanzados sobre el lienzo y pinceladas muy chillonas.
En 1995 se traslada a Roma al recibir una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores para cursas estudios de pintura en la Acedima de España en Roma.
Tras 20 años de parón en su producción, vuelve a recuperar su actividad en el 2014 con una pintura más cercana al dibujo.
La obra de Luis Rodríguez Vigil presenta un abanico de variaciones plásticas en el que conviven tintes realistas, expresionistas, simbolistas… entre otros caracteres propios de la misma. El resultado es un realismo propio, una especie de utopía artístico-existencial que rechaza la clasificación de las tendencias. El sentimiento romántico, la sutileza de los acordes cromáticos y la creación de espacios ilusorios y oníricos para la fantasmal aparición de sus personajes le acercan al simbolismo, pero lejos, en su sofisticado naturalismo bárbaro y en su factura.

