Mawat

Abelardo Gil-Fournier

27 Octubre 2017

Instalación

Instalación, técnica mixta (ventiladores, electrónica, aluminio, madera e impresiones digitales) 92 x 148 x 35 cm (superficie central) 26.1 x 20.9 cm (cada impresión) Colección MUSAC

Mawat toma el nombre de una ley promulgada por el Imperio Otomano con motivo de un programa de colonización agraria en el último cuarto del siglo XIX (Weizman, 2015, p.39). Es el nombre dado a aquellas tierras yermas propensas a ser expropiadas por el gobierno. Para delimitarlas, la norma establecía un criterio basado en el sonido: una zona era mawat si no estaba en producción y los sonidos y voces de los pueblos más cercanos ya no eran audibles. Mawat -que significa literalmente «muerto»- se convirtió así en la característica administrativa de las tierras sin voz. En la instalación, una rejilla de ventiladores pone en circulación el aire en el espacio expositivo. Periódicamente, el movimiento se detiene y la superficie empieza a funcionar como una estructura resonante. Antiguas canciones vinculadas a las prácticas agrícolas llenan el espacio durante estos momentos. Como en el caso otomano, la transformación del paisaje llevada a cabo por el Instituto Nacional de Colonización se basó también en la identificación y renovación de tierras improductivas. Significativamente, muchas de las ciudades de colonos creadas durante este programa se construyeron sin cementerio. En Mawat, este notable detalle se aborda en una secuencia de imágenes en torno a la pieza central. Ausencia, movimiento y reaparición caracterizan el espacio espectral de la instalación. En lugar de la fuerte naturaleza visual del programa colonizador, el aire pasa a primer plano, y con él, el espacio borroso donde viento y voz coinciden, indiferenciados y en continuo flujo.