María Braña

Pintora

Nace en Teverga, Asturias, en 1950. Vive y trabaja en Salinas (Castrillón)

Empezó en la pintura desde muy joven, de manera autodidacta, hasta el año 1.977 en que acabada la licenciatura de Farmacia, se pudo dedicar más de lleno a desarrollar su verdadera vocación artística, asistiendo a diferentes cursos, talleres, seminarios, etc. para ampliar conocimientos. Actualmente vive y tiene su estudio en el Municipio de Castrillón  y realiza estudios de Historia del Arte en la Uned.

En los últimos años, María Braña ha impulsado su carrera notablemente, con interesantes exposiciones individuales, experiencias colectivas y con la obtención de galardones, como el reciente II Premio Internacional de Pintura del HUCA o el Premio Ayuntamiento de Valdés del pasado Certamen de Arte de Luarca, que ha derivado en la exposición que hoy nos ocupa. María Braña ha conseguido, poco a poco, hacer visible lo invisible a su manera, con un juego de formatos modulares donde abundan los signos y los grafismos.

Su obra reciente apuesta por la austeridad y la emotividad, indagando sobre esas experimentaciones, partiendo de brillantes combinaciones de líneas, planos y colores. En cada pieza, la pintora avilesina elimina los elementos no funcionales y se aleja de planteamientos filosóficos o utópicos con la seriación de estructuras irregulares, los enredos ópticos y el peso de las nuevas tecnologías, lo que Ramón Rodríguez ha definido recientemente como «ejemplo de la tensión que se produce entre una superficie de dos dimensiones y las formas, sin olvidarnos de la interacción del color».

La visibilidad de lo invisible (Angel Antonio Rodríguez. Critico de Arte del Diario El Comercio)

www.mariabrana.com