283 Chevy, 383 Mopar, 400 Pontiac

Sylvie Fleury

9 Marzo 1999

Escultura en bronce cromado 71 x 45 x 70 cm

Interesada por poner en escena el mundo material y la esfera del consumo, es lógico que la cultura del automóvil sea una de las referencias visitadas asiduamente por Sylvie Fleury. En su obra el automóvil aparece como icono fundamental de nuestra sociedad: encarnación material de los más variados deseos, sueños y fantasmas, e inductor de conductas altamente estereotipadas. Ha presentado coches aplastados y repintados con colores chillones que recuerdan la gama tonal del maquillaje; ha extraído y colocado sobre peanas motores convertidos en esculturas a medio camino entre el objeto de lujo y el objeto museificado; ha realizado vídeos en los que procede a subvertir y conectar conductas y pasiones tan estereotipadas como el lavado de coches, el sexo, el lujo o la velocidad. Para Sylvie Fleury el automóvil es un objeto en el que aparece condensada buena parte de la esencia de la cultura material del siglo XX: icono, consumo, deseo, lujo, poder.